COMPETENCIA ARMÓNICA

COMPETENCIA ARMÓNICA Creo que conviene escuchar y aprender de los filósofos. Hasta los economistas tenemos que atender sus reflexiones sin caer en la tentación de pensar que estamos perdiendo nuestro escaso y preciado tiempo al tratar de entender sus discursos. De forma preconcebida los arrojamos a las tinieblas del mundo especulativo que creemos alejado de… Continue reading COMPETENCIA ARMÓNICA

ECONOMÍA Y DOMINIO PERSONAL

ECONOMÍA Y DOMINIO PERSONAL Aunque parezca una redundancia conviene señalar desde el principio que la economía es economía humana. La economía o es humana o no es economía, y su primer requisito es que tiene que tratar de relaciones donde las personas, con su inteligencia, voluntad y libertad originales, están en el eje central de… Continue reading ECONOMÍA Y DOMINIO PERSONAL

AUTOENGAÑO EN LAS RELACIONES FINANCIERAS

AUTOENGAÑO EN LAS RELACIONES FINANCIERAS            Otro tipo de bienes aparentes, y por lo tanto éticamente injustos, son la resultante de ilusiones falsas favoreciendo el autoengaño de terceros y la explotación de su inexperiencia. Fomentar excesivamente la vanidad, el autoengaño o el afán de prestigio de la otra parte pueden también constituir ingresos… Continue reading AUTOENGAÑO EN LAS RELACIONES FINANCIERAS

    

BIENESTAR CUALITATIVO

  La tarea global de desarrollo económico integral consiste en descubrir, extraer e incrementar, mediante el concurso coordinado de todo trabajo físico, organizativo, intelectual y reflexivo, el grado de ordenaciòn de los recursos naturales a las necesidades y objetivos humanos. El valor económico a incrementar no es otra cosa que la orientaciòn de lo que está a nuestra disposición hacia los fines del hombre. La variable que debemos intentar que crezca no es la cantidad de bienes  y servicios sino su orientación, su proporcionalidad con respecto a los últimos objetivos humanos. Se trata de incrementar, no las mercancías en sí mismas, sino su relación, su proyección y su tensión hacia las finalidades humanas. Desarrollo económico equivale entonces a mejorar en esa “vocación” humana que los recursos naturales tienen, eliminando las leves o graves desviaciones del fin y fomentando las orientaciones correctas. Mejorar económicamente no consiste en tener más indiscriminadamente sino en incrementar el grado de humanización de las condiciones de vida, especialmente de las materiales.

          En este ámbito es clara la necesidad  de reorientar el mismo concepto de crecimiento económico entendido como mero crecimiento del PIB real hacia el crecimiento proporcionado de esa relación u ordenación humana. El grado de bienestar, o mejor, de desarrollo humano, no depende exclusivamente de la cantidad y calidad de los bienes y servicios privados que podamos adquirir, ni tampoco de la cantidad y calidad de los bienes públicos que podamos usar y disfrutar, sino también, con una importancia creciente, de las condiciones laborales de los ciudadanos, de la cantidad y calidad  del medio ambiente natural a su disposición, del nivel de confianza o de seguridad que se tenga en que el bienestar alcanzado no se va a ver amenazado en el futuro…etc.

        Entre estas variables no incluidas en los índices habituales y que son imposibles de medir cuantitativamente por ningùn “bienestarómetro”, pero de indudable incidencia, quisiera destacar la extensión y calidad del medio ambiente social, del medio ambiente humano que los individuos crean en sus interrrelaciones personales. El “bienestar” de un individuo, de una familia o de una comunidad, depende no solamente de lo reflejado en el PIB sino especialmente del volumen y calidad de lo que Uhlander (1989) llamaba bienes relacionales y que podríamos resumir en el talante habitual que se respira en las relaciones humanas interpersonales tanto en el trabajo como en el hogar y en todo el entorno social. 

CREATIVIDAD EN LA ECONOMÍA LIBRE

CREATIVIDAD EN LA ECONOMÍA LIBRE Los ingresos que obtienen las empresas en el libre y esforzado juego de ofertas y demandas en los mercados flexibles en competencia, no son nunca, contra lo que en ocasiones se pueda pensar, retribuciones ciertas ni homogéneas que se consiguen como fruto mecánico de equilibrios fantasmagóricos que son posibles de… Continue reading CREATIVIDAD EN LA ECONOMÍA LIBRE

MATERIALIZAR LA UTOPÍA HUMANA

Aunque la Economía necesita tratar con las realidades materiales por su origen y, por lo tanto, necesita conocimientos de las ciencias de la naturaleza, lo importante no son esas realidades en sí mismas consideradas, sino en tanto en cuanto pueden servir al hombre, es decir, en cuanto valen. El punto de vista desde el que la Economía estudia esas realidades es el punto de vista de su valor. El valor está en el centro de todo análisis económico.

Sin embargo, como el valor económico hace referencia al hombre y a sus finalidades -especialmente sus fines últimos-, la economía necesita conocer esos fines y, por lo tanto, conocer la naturaleza humana. Ello nos conduce a la necesidad de información sobre la ciencias del hombre, sobre la antropología en todas sus dimensiones.

Podemos concluir entonces que la Economía ejerce una función de mediación entre la ciencias de la naturaleza y las ciencias humanas. No pretende conocer las cosas tal como son en sí, sino su capacidad de relación humana. La Economía, al estudiar el valor económico, lo que intenta es entresacar la “vocación” humana que tiene esa realidad material, materializar y hacer posible, sin que quede en mera quimera, esa utopía humana de auténtica felicidad que todo lo mueve.